Tonicidad y atonía en el rostro

Tal como anuncié en la publicación sobre el consciente y el inconsciente, ahora toca explicar qué es eso de la tonicidad y la atonía. Ambos son características opuestas de uno de los parámetros del rostro analizables para reconstruir la personalidad del sujeto. Antes de nada hay que recordar que la morfopsicología se diferencia de la fisiología en que esta última sólo analiza los componentes por separado y no tiene en cuenta el conjunto de ellos, por lo que es incompleta y da resultados falsos. La morfopsicología sabe que la personalidad no es la suma de rasgos psicológicos distintos, sino la relación que hay entre ellos, cómo se combinan y cómo se equilibran entre si.

La tonicidad es relativa a lo que podemos llamar “chicha” o  “carne”, tanto de la superficie de la cara como de los receptores. Todo lo tónico tiene una chicha lisa y apretada contra el hueso. En los receptores, son ojos tónicos los que están bien abiertos, los ojos rasgados y los que tienen el rabillo hacia arriba. La nariz tónica es aquella que tiene las aletas diferenciadas, y la boca tónica se trata de esa cuyas comisuras están curvadas hacia arriba. Todo lo tónico es activo, así que sabrá transmitir bien lo concerniente a la zona de la cara (ojos lo intelectual, nariz lo emocional, boca los instintos, la sexualidad y  lo material) y también va a la búsqueda de estímulos.

La atonía es la chicha que cae, que es fofa y blanda. Se ve en una papada, en los ojos de párpados caídos o de rabillo hacia abajo, en la nariz de aletas no diferenciadas y en la boca de comisuras caídas. La atonía supone que el receptor no sabe expresar bien su parte la psicología, es pasivo, no va en busca de estímulos sino que espera que le lleguen, y además no sabe seleccionarlos, los acepta todos y los recibe sin distinción.

Unos ojos átonos indican que la persona no tiene gusto por el estudio o la lectura, no sabe expresar su ideología y conocimientos y no va a buscarlos. Pero puede tener buena memoria visual porque lo absorbe todo, así que si es capaz de encontrar aquello que le empuje al conocimiento y a la concentración, puede llegar a tener muy buenos resultados.

Una nariz átona no sabe expresar bien sus sentimientos, es más de recibir cariño que de darlo.

Una boca átona no es propia de alguien con don de palabra, indica amargura, pesimismo, tristeza, falta de apetito, neutralidad ante el sexo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: