Teatro de los malditos, nada es lo que parece. Informe de lectura (¡cuidado, spoilers!)

Teatro de los malditos
Nada es lo que parece
Zara Vega Sánchez

Informe de lectura crítica
por Lucía Herguedas Verdía
Escritora, correctora literaria
filóloga clásica, perito grafóloga
morfopsicóloga

Como muestra de apoyo a la autora de la novela Teatro de los malditos, nada es lo que parece escribo este informe de lectura crítica con vistas a que la autora lo utilice en beneficio de la publicación de su obra, cuando quiera enviarla a editorial, o bien autopublicarla, o usar el informe como mera propaganda, en formato papel o en formato digital. La autorizo para colocarlo en medios públicos o enviarlo por email a quien considere oportuno, siempre que mantenga mi nombre como responsable de dicho informe.

Argumento
Género: fantasía juvenil
Los demonios existen, viven a base de pactos con los humanos. Se organizan en tres grandes familias, cada una de las cuales tiene sus monarcas. En el futuro, un humano llamado Daniel hará peligrar la existencia de la raza demoníaca, y es por ello que un asesino, Cuervo, es enviado al pasado, nuestro presente, para acabar con la vida del joven Daniel. Piers, un príncipe demonio amigo del Daniel del futuro, viaja también al pasado con intención de proteger a este humano.
Por otro lado, Cuervo hace un pacto con otra humana, Luna, para salvarle la vida de un ente que quiere matarla… a cambio de que su cuerpo sea contenedor de un espíritu que deberá tomar posesión de él cuando llegue el momento.

Cronología de los hechos

La historia comienza cuando una de las protagonistas, Luna, vive en un orfanato. En una de sus escapadas a la calle para jugar sola, una tarde de invierno y nevada, es perseguida por un ser sobrenatural que ella reconoce como una “sombra”. En el último momento, hace aparición otro ser, de aspecto antropomórfico pero con indumentaria antigua, que le salva la vida a cambio de un pacto. El misterio de qué tiene que dar ella a cambio de su vida no se resuelve hasta casi el final de la historia: ser el contenedor de un espíritu, el cual, llegado el momento, tomará posesión completa de su cuerpo. La única prueba de esa vivencia es un tatuaje de una rosa en la palma de Luna.
Luna es adoptada por Sara, una granjera humilde que vive en Linoa, pueblo cercano a la ciudad de Minota, y el tiempo de la narración corre hasta el primer día de instituto de Luna, un centro muy prestigioso al que acude la élite de la ciudad. Allí solo es bien recibida por Carlos, el chico más popular y deseado por las chicas. Lucía, su correspondiente del género contrario, se declara enemiga de Luna, a quien no cesa de insultar y despreciar usando a otros estudiantes como testigos.
Aunque Carlos parece ser el chico perfecto, Luna se siente atraída por su mejor amigo, que resulta ser el macarra del instituto, al que los demás temen y evitan.
Con el paso de los días, la amistad entre los tres se va afianzando, y va creándose una especie de cuarteto amoroso: Lucía persigue a Carlos; Carlos persigue a Luna; Luna persigue a Daniel. Luna debe convertirse en una servidora sumisa de Lucía para evitar que Daniel sea expulsado del instituto debido a una pelea entre estos dos que acabó con sangre, cristales rotos y Lucía fingiendo que había sido herida por Daniel, cuando en realidad se autoinfringió las heridas.
Muy avanzado el curso, Luna es acompañada a casa de Daniel por Carlos, y es cuando Daniel le confiesa que vive solo desde los 14 años, en una azotea de un edificio en un barrio pobre, y que se convirtió en gigoló obligado por las circunstancias. No por eso ella deja de sentirse atraída, sino que lo apoya y quiere ayudarlo. Pero Daniel es demasiado orgulloso para dejarse querer sin dar nada a cambio, y huye de la escena para estar solo. Carlos y Luna se separan para ir en su busca, y cuando ella se pierde en el barrio es presa de una alucinación aterradora enviada por el espíritu que vive en ella. Medio en shock y tirada en la calle incapaz de reaccionar, es secuestrada por una pandilla que es poseída por unos espíritus servidores de Cuervo, el desconocido que salvó a Luna de la sombra al comienzo de la historia. En realidad Cuervo quiere acabar con la vida de Daniel, atrayéndolo hacia su nido (un teatro abandonado) usando de cebo a Luna.
Tras ser vencido Daniel por la pandilla que secuestra a Luna, hace aparición un nuevo personaje: Piers, en apariencia un niño de armas tomar, con conocimientos militares y de estrategia, que se confiesa ser el protector y ayudante de Daniel. Las conversaciones con él y otros personajes nos dan la pista para saber quién es este misterioso niño y de dónde ha salido: Se trata de un viajero del futuro que vuelve al pasado para proteger a Daniel adolescente..
Piers sabe que Cuervo quiere tenderles una trampa, y quiere evitar que Daniel caiga en ella; pero este es demasiado terco y quiere demasiado a Luna, así que se desplazan hasta el teatro antiguo donde está secuestrada Luna. Allí tienen varios enfrentamientos con la pandilla poseída, con una sombra y al final con el propio Cuervo, quien tiene una discusión con Piers acerca de sus intenciones. Aquí es cuando se nos desvelan más detalles de la historia: ambos son demonios pertenecientes a familias distintas. Piers es el príncipe de su familia, y se ha enfrentado a ella para proteger a Daniel. Al parecer, en el futuro, Daniel siendo adulto es un peligro para la supervivencia de toda la raza demoníaca, y es por ello que Cuervo, representante de su familia, quiere acabar con su vida.
Piers y Daniel resultan malheridos en el teatro, pero consiguen escapar. Daniel pierde el conocimiento, y cuando se despierta se encuentra solo en una cabaña en un lugar desconocido. Después de inspeccionar la cabaña y leer el diario de Piers, es asaltado por una banda de perros demoníacos. Justo cuando iba a ser devorado por el perro más grande, el perro alfa, Daniel es tragado por una mancha negra oscura que lo traslada al pasado, al primer día de instituto. Ese viaje es orquestado por Piers, quien cree de esa manera salvarle la vida.
Tras el viaje, solo Daniel es consciente de todas las aventuras y peligros sufridos. Luna y él deben conocerse otra vez, y revivirlo todo desde el principio. Algunas escenas cambian, pero otras no, y también podemos ver repetidas las palabras de algunos personajes. La historia termina en ese momento, y Daniel todavía no entiende si ha sido un viaje al pasado o todo había sido un sueño.
Este libro está pensado para tener una segunda parte, que se desarrolla desde distintos puntos de vista: el futuro de Piers y el presente de Luna, Daniel y Carlos. “Piers creía haber salvado a Daniel pero la pesadilla no ha hecho más que empezar, pues Daniel, Luna y Carlos se verán atrapados en un juego macabro en el que deberán sobrevivir. Un juego en el que deberán superar una serie de pruebas, enfrentarse a grotescas criaturas y a sus peores pesadillas. Este libro lo titulé: Teatro de los malditos- Juego de luces y sombras. ” en palabras de la propia autora.

Personajes
Primarios
Luna: Es quien comienza la narración. Se trata de una chica tímida, producto de su infancia solitaria en el orfanato hasta que fue adoptada. Como consecuencia de su soledad y la ausencia de amistades, se enfrasca en los libros a través de los cuales pretende conocer y aprender de la realidad. Vive más en los mundos de su imaginación que en el mundo físico, por eso le cuesta tanto socializar. A su timidez se le añade la inseguridad, falta de autoestima (sobre todo relacionado con su físico) y el miedo a no poder controlar lo que ocurre a su alrededor. Se deja llevar por sus sentimientos en la mayoría de las ocasiones, aunque intenta disimularlo y aparentar ser una persona lógica y racional que solo actúa por raciocinio; pero en realidad no es así, como podemos ver en el pacto que hace con Lucía solo para evitar que Daniel sea expulsado del instituto, sin que este mismo lo sepa y recibiendo de él nada más que desprecio (hasta llegar al final del libro, cuando su actitud cambia). Luna parece ser el prototipo de princesa de cuento: comienza con una infancia desgracia, sola, pobre y viviendo en una granja, despreciada por su entorno salvo unos pocos personajes. Acaba enamorada de un “príncipe” (o antipríncipe, como se comentará en el siguiente personaje) por el cual debe ser salvada de las garras del enemigo. En casi todas las situaciones de peligro o de estrés psíquico es incapaz de reaccionar y moverse por sí sola, necesita que vayan a socorrerla y guiarla (papel que casi siempre cumple Carlos, en el caso del estrés; y Daniel en las situaciones de peligro). Así es como son la mayoría de las princesas de los cuentos populares: solitarias, inseguras, con una infancia terrible, incapaces de autodefenderse y menos aún de usar la fuerza; depende de las pocas amistades que logra hacer en el instituto, no es capaz de seguir adelante sin el apoyo, vigilancia y guía de Daniel y Carlos. Como en los cuentos, son los hombres, o “principes” los que deben llevar la voz cantante, asegurar la vida de la princesa y salvarla del malo. Solo los príncipes pueden pelear, enfrentarse con los puños a sus enemigos y ser valientes; mientras que la princesa, Luna, es demasiado débil o se pone demasiado nerviosa como para poder tomar ese papel.
Pero Luna no es una princesa cualquiera, sino una princesa maldita. Para salvar su vida de la amenaza de una sombra, un ente espiritual maligno, hizo un pacto con un demonio, por el cual y sin ella saberlo, se convirtió en el caparazón de un espíritu que desea renacer en su cuerpo. La firma de ese pacto, cuyas consecuencias no conocemos hasta casi el final del libro, es un tatuaje con forma de rosa que comparten tanto Luna como Cuervo, el demonio que le salvó la vida.
Su cabello pelirrojo adornado con una diadema roja parece hacer referencia a Caperucita, y su enamoramiento del macarra va en paralelo con el lobo del cuento de Caperucita (un peligro del que debe huir, pero que ella ignora a sabiendas). Este enamoramiento del antipríncipe rompe con el estereotipo de princesa de cuento que acaba casándose con el príncipe, el tópico de hombre perfecto.
Daniel: Podemos llamarlo el “antipríncipe”, ya que es el tópico del macarra sarcástico temido por todos. No solo su aspecto es macarra, sino que también lo es su personalidad. Dado a meterse en problemas, fuma, juega a las cartas apuesta incluída, poco interesado en los estudios y la cultura. Más interesado en vaguear que en trabajar. Es independiente, solitario, sarcástico y suele dirigirse a todos mediante motes.
Tuvo una dura infancia, incluso aún más terrible que Luna, ya que se quedó huérfano muy pequeño a causa de que sus padres fueron asesinados en su propia casa, delante de sus propios ojos. Sus tíos fueron obligados a quedarse con su custodia, pero lo trataban más como un esclavo que como sobrino. Lo trataron de manera cruel, negándole todo cariño y aprecio e incluso su propia identidad. Le tenían prohibido hablar de sus padres, salir de la habitación, tener amigos e incluso hablar con los vecinos. Harto del maltrato psicológico y los castigos sin razón, Daniel acabó fugándose a los 14 años, a partir de los cuales vivió de la herencia de sus padres. Cuando esta se acabó, se vio obligado a convertirse en gigoló, como única forma para reunir el dinero para poder alimentarse, aunque de forma penosa. Se instaló en la terraza de un edificio medio carcomido en un barrio pobre de la ciudad, y vive en un chamizo sin división interna, aunque con los muebles básicos y los electrodomésticos imprescindibles, en un ambiente desordenado, sucio y pobre.
El único y mejor amigo de Daniel es Carlos, quien le salvó de un muy posible suicidio tras la muerte de sus padres. El escenario era la terraza del colegio, desde donde unas voces en la calle le instaban a tirarse al vacío. Ese fue el momento en que su amistad nació, continuando en el presente. Carlos es el único que conoce la verdadera historia de Daniel, sus penurias y sus miedos.
Pero en realidad este macarra se comporta como un actor, cubriéndose con una falsa máscara de seguridad, rebeldía y dureza para protegerse de los demás. No confía en los otros, tiene miedo de que le hagan daño, que conozcan a su verdadero yo, sensible y temeroso como un animalillo en su madriguera. Se protege, sobre todo de las mujeres, e intenta no enamorarse. Por eso al principio no reconoce estar enamorado de Luna. Además se cree indigno de ser ayudado, de ser querido y respetado; es un chico malo, un gigoló, un macarrilla de barrio… y alguien como Luna no debería ensuciar su reputación, su inocencia y su cultura por estar con él.
Por las palabras de Piers podemos saber que en el futuro lejano, cuando Daniel es adulto, se convierte en un humano rebelde que se enfrenta a los demonios. Al parecer hay una profecía que dice que su mera existencia hace peligrar la de los demonios. Aún a pesar de que Piers se encuentra dentro de estos, quiere salvar al Daniel joven, porque en ese futuro lejano son amigos. En la segunda parte podremos conocer cómo se ha llegado a eso.
Daniel y Luna se conocen de forma accidental, en el primer día de clase de instituto. Daniel estaba jugando una partida de cartas con otros matones, y cuando estos se dan cuenta de que hacía trampas se vio obligado a salir corriendo. Luna despista a los perseguidores señalándoles la dirección de huida equivocada. Luego Luna y Daniel entablan conversación, y por accidente, acaban cayendo al suelo uno encima del otro.
Este personaje parece inspirado por otro semejante, Shrek, otro antipríncipe cuya personalidad es muy semejante: un mantón en apariencia, temido por los demás y odiado, que en el fondo es un ser sensible que busca ser amado (aunque al mismo tiempo tiene miedo de que le hagan daño y conozcan sus miedos, de ahí que abrace las falsas apariencias para hacerse respetar y protegerse). Shrek se convierte de montruo a salvador de la princesa, igual que ocurre con Daniel.
Cuervo: Un demonio con apariencia de fantasma de un poeta antiguo, con la piel muy pálida y los ojos negros. Es todo un misterio ya desde el comienzo de la novela, cuando se presenta para salvar a Luna proponiéndole el trato. Posee una vara mágica que puede abrir para sacar una espada de su interior, adornada con un cuervo (de ahí su apodo). Decidido, sin escrúpulos, tiene gran capacidad para la estrategia y el adelantamiento a problemas futuros. El dolor ajeno no lo conmueve, parece despreciar sobre todo a los humanos, en especial a Daniel por los hechos futuros que este provoca, y que todavía no conocemos. Desea tener a Luna a su lado y protegerla, pero más que por ser ella, por ser el contienente de un espíritu al que parecía tener mucho afecto. Cuervo viaja desde el futuro con intención de acabar con la vida del joven Daniel, y así evitar que llegue a adulto y por tanto cambiar el futuro del que proviene. Acabando con el origen de las desgracias de los demonios, estas no se producirán. Tanto este personaje como el de Piers hacen referencia a la historia principal de Terminator, en la que también hay un viaje al presente de dos entes provenientes del futuro, uno para acabar con el humano joven que en su futuro será una amenaza, el otro para protegerlo.
Piers: Un príncipe demonio de una de las tres familias demoníacas. Viaja desde el futuro al pasado para salvar al joven Daniel, cuya vida quiere acabar Cuervo. En el futuro, Daniel y Piers son muy buenos amigos, hasta el punto de que Piers casi lo considera como un padre. Tiene la apariencia de un niño enclenque, descalzo y con un traje de pana blanco, pero sus habilidades son propias de un soldado adulto. Maneja armas de fuego, es capaz de hacer viajes en el tiempo y en el espacio abriendo una serie de agujeros negros en el aire. Se enfrenta a su propia familia para salvar a Daniel, quien es el enemigo de todos los demonios. Piers es un traidor a su raza, un rebelde y un renegado, pero no parece importarle. Muy seguro de sí mismo, dispuesto siempre para la acción, con aires de autoridad y sarcasmo. Parece odiar a toda la raza humana excepto a Daniel.
Secundarios
Carlos: El prototipo de príncipe de cuento, tanto en su físico (atlético, rubio, ojos azules) como en personalidad (popular, el más deseado en el instituto, caballeroso, educado, sencillo y humilde, nada materialista, protector, “luminoso” en palabras de Luna). Parece estar siempre a la sombra de Luna para cuidarla y protegerla, casi como si fuera su guardián y se le fuera la vida en ello. Gracias a su protección y apoyo, el resto del instituto parece respetar un poco más a Luna, ya que todos admiran a Carlos y piensan que todo lo que hace está bien.
Luna y Carlos se conocen cuando esta llega al instituto por primera vez y huye de su aula cuando descubre que los demás alumnos están cotilleando y burlándose de ella mientras esperan su llegada. Carlos se la encuentra en el pasillo, la anima y la acompaña al aula, que resulta ser también la suya. A la salida la reconforta tras sufrir una broma pesada de Lucía, la chica más popular del instituto y quien esta celosa de Luna porque acapara la atención de Carlos.
La familia de Carlos está en continuo movimiento debido al trabajo de su madre. Carlos tiene orígenes italianos, que son demostrados por su acento y sus frases sueltas en italiano. En su infancia coincidió en Madrid en el colegio con Daniel, aunque Carlos por aquellas tenía sobrepeso y era el niño antisocial, despreciado y y al que todos insultaban. Cuando ambos se reeencuentran en el instituto de Minota, Carlos se ve obligado a recordar a Daniel cómo era antes, ya que su enorma cambio le hace parecer otra persona. Pasó de ser el paria del colegio a ser el más popular y admirado en el instituto. El misterio de por qué una persona como él es amigo de una persona como Daniel se resuelve casi al final del libro: Carlos quiere proteger a Daniel de la misma manera que él lo hacía en el colegio, cuando Carlos era un paria con sobrepeso.
Carlos está enamorado de Luna, y aunque lo muestra en actos, jamás se le confiesa. Por respeto sobre todo, y porque sabe que Luna está enamorada de su amigo Daniel. Luna se convierte en la obsesión de Carlos, está atento en todo momento a que ella esté bien, a animarla cuando está triste, y a demostrarle que debe confiar más en sí misma y dejar de preocuparse por lo que otros piensan de ella.
Demasiado perfecto para ser real, es todo un misterio, puesto que aunque pensamos que lo conocemos, en realidad lo desconocemos totalmente. No sabemos dónde vive, con quién, por qué es amable con todo el mundo y por qué quiere proteger a Luna.
Lucía: Tópico de adolescente perfecta pija y admirada por el resto de sus compañeras. Rubia de bote, alta y delgada, guapísima, pero un ser meramente banal y material en cuya cabeza solo hay pensamientos para compras, ropa, cotilleos y Carlos. Está completamente obsesionada con Carlos, y de ahí que quiera despreciar y minimalizar a Luna al ver que ella acapara toda la atención de Carlos. Ella es la que lleva a cabo una broma pesada el primer día de clase, que deja a Luna acomplejada y deprimida. Lucía es una perfecta actriz, sabe cómo manipular a los adultos para parecer siempre la víctima, la chica perfecta, la chica estudiosa y educada, y para que la culpa recaiga sobre los demás, en especial sobre Daniel. Un día hace un paripé en el pasillo y finge una discusión con él y se autoinfringe una herida y luego culpa a Daniel para que lo expulsen. Es entonces cuando Luna toma cartas en el asunto y hace un trato con ella. Le propone que corrija su testimonio a cambio de ser una especie de esclava para ella. Lucía acepta, y la obliga a acompañarla a todas partes y hacer todo lo que le ordene. Carlos y Daniel están confundidos al notar que Luna se integra en el grupo de Lucía, quien tan mal la trató desde el comienzo del instituto; a veces se lo echan en cara, pero Luna no quiere confesar el trato que hace con ella.
Terciarios
Tíos de Daniel: Obligados a tomar la custodia de Daniel cuando este se queda huérfano. Lo tratan como a una rata sucia que mancha la casa. Se avergüenzan de él, lo maltratan psicológicamente, lo encierran en un armario como castigo injustificado; le niegan todo cariño y respeto, en él una enfermedad no es más que una excusa. Tiene prohibido hablar con los vecinos, hacer amigos, salir de casa. Insultan su personalidad, su nombre, su pelo, sus padres. No se preocupan de su imagen, de su higiene y educación. Toda la ropa que le dan es vieja, usada y en mal estado. No tiene juguetes, ni libros, salvo los que debe estudiar (única obligación que le exigen). Sus apariencias son tan despreciables, repugnantes y desagradables como sus personalidades, convirtiéndose en lo más abominable y odioso para el lector.
Estos personajes parecen estar inspirados en los tíos de la serie de Harry Potter, ya que las circunstancias del trato hacia su sobrino son idénticas (incluído el castigo en el armario, la prohibición de hablar de los padres muertos, las quejas por el pelo de Daniel y la ropa usada y vieja).
Sombras: Entes espirituales de figura muy alta y extremidades largas, sin facciones, completamente negras y con manos como garras de pájaro. Hacen referencia a los dementores de Harry Potter.
Perros diabólicos: Subalternos de los demonios, y cuya apariencia es de un perro sin piel, solo con músculos y huesos y sin ojos. El perro alfa es el más grande, posee ojos, y tiene mayor fuerza e inteligencia. Solo aparecen una vez en la historia, cuando Daniel se despierta solo en una cabaña desconocida, tras huir del teatro.
Sara: Madre adoptiva de Luna, una granjera humilde y amable que busca lo mejor para su hija. Es comprensiva, detallista y sensible, aunque respeta los silencios de Luna cuando esta no quiere contarle sus problemas.

Narradores
La historia está contada desde dos puntos de vista distintos: Luna en primera persona al comienzo, hasta que es raptada; Daniel en primera persona a partir del rapto de Luna hasta el final. Apenas hay diferencia entre la expresión y el estilo de uno y otro, salvo que Daniel intercala tacos e insultos y Luna es un poco más delicada. La narración incluye pensamientos en directo de cada uno de los dos, hablando consigo mismos. Luna suele hacerlo para animarse a sí misma, para quejarse por la actitud de Daniel o para encandilarse con la de Carlos. Daniel suele hablar consigo mismo de manera sarcástica, para reirse de los demás o de lo que le sucede… hasta que empieza la acción y los peligros de verdad.

Espacios
Es fundamental la contraposición de espacios de lujo con espacios pobres. La autora localiza los espacios claves en Linoa (la granja de Sara y Luna) y Minota (ciudad donde se encuentran el instituto y las viviendas de Carlos y Daniel). Son un pueblo y una ciudad irreales.
El orfanato donde vivía Luna de niña parece un lugar triste, desolador, frío y gobernado por monjas apáticas y tiránicas que no dan ningún cariño a los niños. Es la imagen prototípica de un lugar gris, melancólico y que no deja que los niños adquieran personalidades propias, como una mera caja de juguetes sin vida, que están ahí por no estar en la basura o tirados en la calle.
La granja propiedad de Sara no aparece descrita con mucho detalle, no vemos a los personajes tratando con los animales. Constituye un origen de burla para los compañeros del instituto. Simboliza los prejuicios de la sociedad, que considera que todo aquel venido de un medio rural, en contacto con animales, debe ser una persona sucia, maleducada, burda y sin cultura.
El instituto es un lugar de estudio para la élite y las familias de clase alta. Por eso es prestigioso estudiar ahí, y cualquier estudiante con orígenes humildes es despreciado (como Luna y Daniel). Luna lo describe como una selva, un lugar caótico lleno de adolescentes que luchan por hacerse un hueco, ser respetado y admirado, imitar a los más populares y lograr superarlos. Un lugar donde si no haces ni eres como los demás, no eres nadie. Lo que hacen los más populares, Lucía y Carlos, debe ser ejemplo a seguir por el resto de estudiantes. La popularidad la enmarcan la belleza, la autoconfianza y la capacidad por controlar a otros.
El teatro donde Daniel y Piers deben luchar para rescatar a Luna es un edificio antiguo, abandonado, lleno de polvo, pero donde la majestuosidad y la magia de las actuaciones aún puede notarse. La imagen de que el pasado nunca muere puede verse aquí. El tiempo pasa, intenta destruir las cosas majestuosas del pasado, pero si estas tienen fuerza suficiente, siguen existiendo. La escena en este lugar casi parece fuera del universo y fuera del tiempo, como si lo que ocurriese fuera del teatro se hubiera detenido.
La cabaña donde Daniel despierta después de la huida del teatro está en un lugar desconocido. Su ambiente es descrito por el narrador como algo sucio, tenebroso, antiguo, un lugar que te hace sentir desamparado, desprotegido y confuso, como una cabaña de película de terror. Esa sensación se intensifica cuando los perros demoníacos hacen aparición y atacan a Daniel.
La vivienda de Daniel, en un barrio pobre, mera casucha sin división en la terraza de un edificio en mal estado, es el prototipo de vivienda pobre, de adolescente apenas sin medios que lucha por sobrevivir. Es un lugar desordenado, sucio y penoso del que Daniel se avergüenza. Es un gran contraste con el ambiente en el instituto, e incluso la humildad de la granja de Luna. Esta quiere ayudar a su amigo ordenando y limpiando su casa (otra característica de princesa de cuento, por ejemplo como Cenicienta o Blancanieves), pero Daniel se siente indigno de su ayuda y se marcha. El barrio donde habita es una zona pobre y marginal de la ciudad, que Luna nunca ha pisado y en la que se pierde. Es el hogar de gentes pobres con poca cultura, pero no por ello con maldad necesariamente. Vemos a pandilleros agresivos junto con niños con buen fondo que simplemente viven en donde se pueden permitir.

Tiempo
El argumento transcurre de forma lineal, en nuestro presente y con algunas alusiones al pasado o al futuro (sin ser flash back o forward, ya que son alusiones mediante diálogos, no narración). Pero podemos saber que es fundamental el futuro de la historia, de donde provienen Piers y Cuervo para intentar cambiarlo.

Temas
La mala infancia que sufren algunas personas es causa de sus comportamientos presentes. No debemos juzgar a la primera sin conocer las razones de cómo se comportan.
El builling en el instituto a los estudiantes que son distintos a los demás. La diferencia de poder monetario es fundamental para estar bien visto en la sociedad. Venir de una clase humilde, o vivir en un entorno rural, está mal visto. Pero todo esto son estereotipos de una sociedad capitalista, injusta y que pretende que todos luchen por alcanzar una sola meta: todos debemos ser iguales, vestirnos igual, hablar igual, pensar igual, desear lo mismo. En esa sociedad no está permitido tener personalidad propia, ser distinto o estar en desacuerdo con la mayoría.
La verdadera amistad está por encima del dinero, de la apariencia, del origen, de la familia.
Las características físicas de uno pueden parecer feas a una persona y bonitas a otra.
La timidez de una persona está en paralelo con el comportamiento socarrón y despreciativo de otra. No son más que meras formas de defensa ante el dolor y el desengaño.
El amor no proviene siempre de lo que consideramos la persona perfecta (Carlos). A veces la atracción tiene origen en el antipríncipe (Daniel).
No podemos vivir solos, nadie es completamente independiente. La gente colabora y sobrevive a base de pactos con otros. No solamente para salvar la vida, o evitar que alguien sea expulsado del instituto. La amistad también es un pacto de confianza.
El destino como un camino marcado del que nadie puede escapar. ¿Esto indica que en realidad no somos totalmente libres? ¿Y quién marca ese destino, podemos rebelarnos ante él?
La humanidad es una raza destructora, que estropea el mundo y la naturaleza, que permanece ciega a su propia destrucción y no busca más que su propio bienestar a costa del sufrimiento de los animales y del entorno. Los demonios en realidad no son seres malignos, se consideran a sí mismos los salvadores del planeta, los reconstructores de los destrozos de los humanos.
El presente influye en el futuro, pero el futuro puede cambiarse.

Referencias
Hay numerosas referencias a cuentos populares famosos, cuyos detalles ya se mencionan en el resto de este informe en apartados distintos correspondientes al capítulo “personajes”. Para crear a los personajes se han tenido en cuenta los prototipos de los cuentos, tanto el de princesa, el de príncipe y antipríncipe. Se recurre también a otras historias muy conocidas más modernas, como son las películas Harry Potter, Shrek, y Terminator, de donde se coge la idea principal de la historia de viajes al pasado para cambiar el futuro.
Hay referencias directas a los mundos de cuento en palabras de los propios personajes, así como al mundo de la literatura (el nombre del instituto, el apellido de algunos personajes secundarios). A pesar de que todos estos detalles estén inspirados en historias ya escritas o conocidas en films, la originalidad de esta novela está precisamente en unir todas esas referencias de orígenes muy distintos dándole un toque muy personal al ubicarlo en el mundo presente (aunque el pueblo y la ciudad principales sean fantásticos, sin embargo parecen encontrarse en el mundo real, y además se nombran ciudades reales como Roma y Madrid).
La historia amorosa entre la chica inocente y educada y el chico malo recuerda mucho a la historia de Tres metros sobre el cielo.

Estilo
Lenguaje coloquial mezclado con lenguaje poético, usando metáforas, imágenes y comparaciones de manera muy personal y natural, con un resultado muy bueno y atractivo de leer. Los diálogos de los personajes también están muy bien conseguidos, en el sentido de que cada personaje tiene su propia manera de hablar y por sí mismo describe su personalidad.
A pesar de la fácil lectura y la narración agradable mezcla de prosa y poesía, sin embargo se encuentran erratas referentes a la acentuación y algunas faltas de ortografía, aunque en puntuación, que es el sector que más dificil se considera y que peor llevan los escritores novatos, el ritmo es bastante bueno. Se aconseja una revisión por un profesional antes de la autopublicación o presentación a editorial, pues aunque la historia en sí y la narración son buenas las erratas le quitan calidad.

Opinión personal
Aunque el libro va dirigido principalmente a un público juvenil/adolescente, yo como adulta me he sentido muy metida en la historia, enganchada hasta el punto de no poder parar de leer para saber cómo continúa el argumento. Hay un momento de lentitud y parón en la historia, pero luego se retoma la acción. Un argumento muy original, que por basarse en cuentos populares y otras películas, me ha gustado mucho por esos guiños a detalles que todos conocemos. Aunque sí que es verdad que, como mujer, me siento un poco defraudada con la personalidad débil e insegura de Luna, típica de princesa de cuento que necesita un príncipe que lo haga todo por ella.
Recomiendo su lectura a los devoradores del género fantástico, si se tiene la paciencia de pasar por alto las erratas que deben ser corregidas. Tengamos en cuenta que no es fácil escribir una novela, y mucho menos una con tantos detalles y complejidad. La imaginación es clave, y también el estilo de escritura. Lo más importante está hecho, ahora los detalles en las erratas pueden ser corregidos sin problemas incluso por la propia autora.

https://www.facebook.com/pages/Escritora-y-correctora-literaria-L-Herguedas/530018607011201?ref=hl
https://luciaheve.wordpress.com/
https://twitter.com/LHVgrafologa

 

(enlace para la lectura del libro)

http://www.entreescritores.com/es/micuenta/mis_lecturas/biblioteca/juvenilinfantil/teatro-de-los-malditos-nada-es-lo-que-parece/12-527-0/#.VAbmJPl_vhk

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